LOmaVerdHeader.png

Compartir:

Loma Verde: una producción nicaragüense de contenido social 

Gabriela Muñoz Vallecillo

5 Nov 2020

Producida por Fundación Luciérnaga y Alba Films entre 2009 y 2016, Loma Verde es una serie nicaragüense que visibiliza temas de impacto social como el VIH/SIDA, la violencia intrafamiliar, el cuestionamiento de la masculinidad, abuso sexual, embarazo adolescente, migración y trata de personas, todos temas que afectan a la región centroamericana. Los capítulos fueron filmados en Nicaragua, Honduras y Guatemala, han sido transmitidos en toda Centroamérica  y el material audiovisual es también utilizado para impartir talleres que promueven la discusión de los temas principales de la trama y sus efectos reales en la región.

La primera historia que introduce la serie es sobre Merche. Loma Verde es una comarca del departamento de Matagalpa a la que ella llegó después de establecer una relación con Chico. Merche sabe que la relación le quitó su autonomía: no pudo estudiar para ser maestra como soñó en su adolescencia, vive en una casa que no es suya -como constantemente le recuerdan su pareja y su suegra-, y su día a día transcurre mientras cuida a sus tres hijos de edad primaria y ayuda a su suegra con la venta de tortillas.

Chico, además de la violencia económica y psicológica, afianza su control con violencia física y sexual. El miedo paraliza a Merche. A pesar de tener ocho años viviendo en la comunidad no ha establecido lazos de amistad que le brinden apoyo, no tiene una fuente ingresos propia que le permita mudarse con sus hijos hacia un lugar más seguro y además le avergüenza la idea de regresar a su pueblo y no ser bienvenida por su familia.

VIH positivo y violencia de género 

De pronto la comunidad se ve consternada por la distribución de panfletos y la aparición de anuncios en la radio que advierten sobre los peligros de las relaciones sexuales sin preservativos. Las opiniones son encontradas: los más escépticos aseguran que el VIH/SIDA es una enfermedad que afecta exclusivamente a los “cheles”, a los que no escuchan ni viven la palabra de Dios y los que no conocen rituales ancestrales que practicaban sus abuelos. Algunas mujeres, como Merche, se preocupan en secreto porque temen que la vida sexual de sus parejas, quienes suelen ausentarse por meses para trabajar en las jornadas de corte de café en municipios vecinos[1], las exponga a enfermedades graves como las que se anuncian en la radio.

La serie introduce a su audiencia las generalidades de la Ley 238[2] y además incluye dos simulaciones de la realización de la prueba. Hay también una mención especial a la organización de albergues impulsados por organizaciones civiles y algunas instituciones del Estado, para mujeres víctimas de violencia. Después de enterarse de que es VIH positivo, es en una Casa de la Mujer que Merche consigue asistencia médica para iniciar el tratamiento durante su cuarto embarazo y encuentra el acompañamiento necesario para interponer una denuncia por violencia de género contra Chico.

 
 

El desarrollo del proceso legal contra Chico es utilizado en la historia para denunciar la negligencia de las autoridades, la falta de recursos y la corrupción en las instituciones del estado. Si bien la opinión pública sobre la policía nacional no estaba tan marcada en la Nicaragua del 2009 en comparación a la Nicaragua actual, la serie refleja que la demanda de justicia y transparencia ha sido invisibilizada por décadas, sobre todo en las áreas rurales del país.

Merche aprende a reconocer sus heridas y procesar el daño al que ha sido expuesta para convertirse en una versión más fuerte de sí misma. El miedo no desaparece con el tiempo, pero al menos deja de paralizarla. Los últimos dos capítulos de la cuarta temporada son una muestra del crecimiento de su personaje a pesar de que las condiciones de seguridad en sus alrededores son las mismas que al inicio de la historia.

En el año 2009 en Nicaragua, a pesar de haber firmado y ratificado instrumentos como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, aún no existía el marco legal que hiciera frente a la violencia de genero[3]. La norma jurídica más cercana en ese momento era la Ley 648[4] aprobada en 2008, mismo año en que el Observatorio de Igualdad de Género América Latina y el Caribe de la CEPAL registra un alza significativa en la tasa de femicidios en Nicaragua: 0.6 en 2008 vs 2.2 en 2013.

 
 

Sobre el  abuso sexual

Loma Verde también nos introduce a la historia de dos adolescentes de 16 años. Julisa lleva más de un año sufriendo en silencio el abuso sexual por parte de su tío. Desesperada por un embarazo no deseado, Julisa y sus amigas tratan de buscar soluciones que estén a su alcance hasta que, lejos de su casa y su familia, se somete a un aborto clandestino en el que casi no sobrevive. Estafada y con graves afectaciones de salud, Julisa pierde contacto con sus amigas y con el tiempo encuentra un hogar que le ofrece el apoyo que hasta entonces no conocía. Su última aparición en la serie tiene una de las frases quizás más significativas de toda la serie: “Aprendí que no debía sentirme culpable por querer vivir”.

 

Una mirada hacia la migración 

La historia de la segunda adolescente, Jesica, sirvió para que la trama de Loma Verde cruzara las fronteras nicaragüenses e incluyera dos de los retos más importantes en la región que representa aproximadamente el 25% de la migración en el mundo según datos de la Organización Internacional para las Migraciones: La trata de personas y el incremento del número de menores de edad migrantes no acompañados.

Motivada por la posibilidad de retribuir a su abuelita encargada de su crianza después de la emigración de sus padres, es forzada a viajar a Guatemala sin dinero y sin sus documentos. En Honduras conoce a dos adolescentes que están viajando solos hacia Estados Unidos, uno de ellos ya conocía el proceso porque había sido deportado semanas antes.

El documento Panorama de la migración internacional en México y Centroamérica elaborado para CEPAL, estima que en el 2015 el flujo de migrantes centroamericanos que transitan por México superó las 420 mil personas. En complemento, datos del Centro de Seguimiento de los Desplazamientos Internos (IDMC) indican que en 2019 el número de personas desplazadas por conflictos y violencia en Latinoamérica incrementó en más 600 mil personas.

Tradición y diversidad

El guion de Loma Verde incluye otros temas que complementan la trama con personajes como Shirley quién viaja desde el Caribe del país hacia Loma Verde, ahí encuentra un eco de las conversaciones que tuvo con su abuela sobre la invasión de los colonos y la modificación de las tradiciones. O Silverio quién impuso distancia con la comunidad para protegerse del daño que causa la intolerancia a la diversidad y además utiliza la apariencia de “brujo” para ayudar a la comunidad a través de la práctica de la liturgia mágica. A Loma Verde también llega Juanjo un extranjero que viaja por el mundo prometiendo progreso y desarrollo con proyectos que elevan los ánimos de comunidades que parecen olvidadas por el Estado.

El último capítulo de la serie se estrenó el 21 de agosto. Esta reseña es una invitación a esperar el anuncio de los próximos proyectos y seguir apoyando las denuncias locales porque, citando una de las canciones de entrada, “Loma Verde es un espejito que refleja el mundo chiquito”.

[1] El ciclo de cosecha de café en Nicaragua se extiende usualmente entre los meses de Octubre a Febrero.

[2]  Ley de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el SIDA, aprobada el 20 de octubre de 1999 (Decreto A.N No. 2378) y publicada en La Gaceta No. 238 del 14 de diciembre de 1999.

[3]  Ley 779  Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres y de Reformas a la Ley No. 641 “Código Penal” fue aprobada en 2010

[4]  Ley de Igualdad de Derechos y Oportunidades

 
 
 
 

Otros escritos

  • Facebook icono social
  • Icono social Twitter
  • Whatsapp
  • Icono social Instagram
  • Youtube
  • Spotify